La sentencia de 50 años de cárcel contra el exdirector de Tránsito Municipal, Fausto “N”, confirma uno de los episodios más oscuros y dolorosos que ha vivido la región. Cuatro trabajadores acudieron a una dependencia pública para realizar un trámite y jamás regresaron con sus familias.
El fallo judicial representa un paso hacia la justicia, pero también deja al descubierto la profunda preocupación que genera cuando quienes deben proteger a la ciudadanía son señalados por participar en hechos tan graves. Un caso que sigue causando indignación y que difícilmente será olvidado por la sociedad veracruzana.
